Otary es un pueblo errante habitado por cingaris, que viaja por toda España huyendo de los Bocagrandes, seres monstruosos que vagan a lo largo de la península intentando devorar tantos cíngaris como les sea posible. Estos seres son secuaces de los Portadores cuyo poder es inmenso gracias a unas piedras llamadas lágrimas de luna. En un mundo donde la Luna es fuente de toda magia, nace Áxel, un joven que por su afán de proteger a su pueblo, deberá superar sus miedos y descubrir su relación con la Luna.